El pánico tras el COVID-19
29 Marzo de 2020, 2:20pm
Autor:
—Cristian A. Calderón Nieves
El pánico viralizó el COVID-19 más que el propio coronavirus. La amenaza biológica detuvo el mundo. Estamos viviendo el paro más efectivo de la historia. Y el miedo está causando una recesión sin precedentes y nos impulsa hacia el caos.
El año pasado murieron 620.000 personas por enfermedades respiratorias relacionadas con la gripe estacionaria sin mencionar la cantidad de infantes muertos por desnutrición. Ya han muerto 112.899 personas sólo por el nuevo coronavirus (que genera una enfermedad respiratoria aguda).
Lastimosamente, los adultos mayores han sido, en la mayoría de los casos, los fallecidos por Covid-19. Pero muchas veces los medios de comunicación han hecho mención sólo a la cifra de muertos. Algunos jóvenes han muerto pero no sabemos si tenían o no antecedentes de enfermedades respiratorias o previos problemas médicos: no sólo basta decir la cantidad de personas que han muerto. Hay que tener en cuenta el rango de edad (niños, jóvenes, adultos, adultos mayores) y si tenían antecedentes de enfermedades respiratorias o razones debilitadas en su organismo por padecer problemas médicos.
Por supuesto, aun así, hay que tomar las precauciones necesarias para evitar contraer cualquier patógeno y, más importante, evitar desarrollar las enfermedades que producen. Pero ¿por qué no muestran datos, por edad y estilo de vida, de la gente previamente sana —antes del Coronavirus— que murió por el Covid-19 versus la gente previamente debilitada por enfermedades diferentes que finalmente murió por el Coronavirus. Esos datos son más importantes que la sola cifra de fallecidos que ha potenciado el pánico. Esos números permitirían analizar la gravedad o levedad real de la crisis. ¿Dónde están esos datos? No es lo mismo que afirmen que personas completamente sanas mueren por Covid-19 a que personas (niños, jóvenes, adultos mayores) con razones debilitadas o patologías médicas (relacionadas o no con enfermedades respiratorias) mueran por Covid-19.
En años anteriores han muerto miles de personas por enfermedades respiratorias relacionadas con la gripe estacionaria y en España existen miles de casos registrados al año de personas fallecidas por neumonia que superan por miles, en estos dos casos respectivamente, el número de muertos que el SARS-CoV-2 ha causado en el mismo periodo de tiempo desde el brote. Por lo tanto, si el Covid-19 es una enfermedad respiratoria, las cifras no son tan descabelladas, incluso con el crecimiento exponencial (teniendo en cuenta los demás padecimientos relacionadas con enfermedades respiratorias por los cuales mueren personas cada año según las estadísticas), y especialmente cuando los medios y organizaciones no insisten en mostrar los datos sobre las previas condiciones de salud de los afectados por Covid-19.
Los precedentes de muertes ocasionadas por otras enfermedades respiratorias son un factor crucial al estudiar las muertes por SARS-CoV-2 en personas sanas contra personas con problemas respiratorios como neumonia. No se trata de comparar o de ignorar, entre el pánico, el colapso mundial del sistema de salud, si no de explicar por qué la importancia de saber si eran personas con problemas médicos, considerando las víctimas anuales por enfermedades respiratorias según la OMS.
Autor:
—Cristian A. Calderón Nieves
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