Tecnología: mito y verdad.
Gracias a la ciencia y la ingeniería existen los microprocesadores y, por lo tanto, las calculadoras, computadoras y la electrónica actual, que manejan un rápido procesamiento de información y ayudan a agilizar el trabajo.
Cuando se está abordando un tema se debe pasar por un proceso para entender de manera profunda los conceptos y las técnicas para el análisis y la resolución de problemas, desarrollando la lógica y una cantidad de destrezas mentales. Este es el proceso usado que permite llegar al entendimiento. Luego, se puede pasar a herramientas configurables que permitan facilitar el trabajo para poder analizar el comportamiento de sistemas complejos más rápidamente y con una mayor perspectiva, comprendiendo y analizando lo que sucede a profundidad recurriendo al conocimiento y las destrezas adquiridas.
Albert Einstein tardó más de ocho años en dimensionar su teoría de la relatividad general, escribiendo y analizando fórmulas una y otra vez, utilizando, además, lápiz y papel. Sólo como ejemplo, si Einstein hubiera contado con un computador seguro que hubiera tardado muchísimo menos. Él era físico puro, no matemático puro (estos últimos por lo general son los que crean las fórmulas, las ecuaciones o las formas de describir el comportamiento de sistemas físicos por medio de modelos matemáticos), sin embargo, logró por si mismo completar la relatividad general; un logro admirable. El ingeniero normalmente no sólo conoce acerca de área pura, sino que debe manejar ciertos conocimientos y habilidades en matemática, física, lógica y variedad de ciencias que combinadas crean la ingeniería en su campo, en algunos casos han creado también la matemática, pero ese no es el objetivo de la ingeniería como tal.
Los ingenieros que entienden esto y están preparados, siempre usaran las herramientas a su alcance y a su favor: ser ingeniero puede significar ser bueno en matemáticas, pero no necesariamente ser bueno en matemáticas implica realizar cálculos mentales rápidos (siempre pueden utilizar papel y lápiz). La resolución de ecuaciones matemáticas, a mano, por medio de algoritmos, desarrolla muchas habilidades cognitivas (no sólo cálculo mental), sino también la lógica, y es ese uno de los factores que impulsan el estudio de esta ciencia en la sociedad, por eso es tan importante entender la matemática a profundidad, analizarla mentalmente y estudiarla «a mano».
La matemática es una ciencia que partiendo de axiomas y acompañadas de un razonamiento lógico esta enfocada en entregar métodos con los cuales se siguen procedimientos o pasos que sirven como herramientas para analizar y resolver ecuaciones o problemas numéricos. Entonces, la matemática entrega los pasos para solucionar una ecuación y llegar a un resultado, y se deben seguir esos pasos cada vez que se quiera dar solución a una ecuación similar. Muchas personas pueden en verdad hacer cálculos rápidos, otras en realidad tienen una muy buena memoria para relacionar los números, y cuando hacen una operación, su cerebro solo busca la ubicación en memoria de los números en relación al operador sin realizar lo pasos matemáticos. Todos son capaces de hacer esto ultimo, pero algunos alcanzan niveles extraordinarios.
La calculadora responde rápidamente y deja pasar una respuesta o salida según una selección y operandos de entrada, pero NO hace una operación más que la de abrir o cerrar circuitos, sin tener conciencia de la respuesta, por tanto solo tiene "buena memoria" (ya todo lo tiene pre-grabado internamente cumpliendo con una configuración pre-establecida). Una maquina electrónica NO es inteligente en el estricto sentido de la palabra y ninguna tecnología electrónica lo es, incluyendo por supuesto los dispositivos móviles y tecnologías a las que últimamente e inapropiadamente les sigue el término inteligente por una posible e inadecuada traducción de la palabra smart desde el idioma inglés al español, generando confusión. Este vocablo solo es un apelativo de marketing para estos dispositivos, y por lo tanto, un intento erróneo de describir a la sociedad la funcionalidad que tiene una «máquina electrónica», al no poder encontrar una palabra que al menos en español sea al mismo tiempo adecuada y comercial para los propósitos de mercado; por supuesto, las máquinas solo reflexionan, razonan y tienen la real capacidad de cambiar en las producciones cinematográficas de ciencia ficción.
La calculadora no analiza el problema, no es capaz de reflexionar, aprender y evolucionar, no explica qué se debe hacer, cuál o cuáles operaciones se deben realizar o cuál ley o ecuación se debe emplear según el problema para obtener un resultado correcto, no, sólo agiliza el proceso de operación siguiendo instrucciones. Además, y aunque puede llegar a bloquearse, esta lista para trabajar todo el día de manera repetitiva sin cansarse mental y/o físicamente, lo que el ser humano NO podría hacer aunque quisiera, ya que NO todo el tiempo esta en óptimas condiciones mentales y físicas, y sumemos a eso emocionales, porque somos precisamente «máquinas biológicas» y es maravilloso que, por tanto, las máquinas tecnológicas creadas por el mismo hombre nos releven en ciertas tareas.
La electrónica se puede programar para tomar decisiones y evolucionar, pero dichas decisiones y evoluciones son sólo aparentes, establecidas, por supuesto, por unas variables de entrada, y procesos (decisiones y/o evoluciones) que están condicionados y restringidos en una configuración interna, que realmente, la electrónica, no puede modificar por si misma: la verdadera inteligencia artificial sólo será una realidad el día que un sistema pueda confrontar una situación que el propio diseñador no contempló dentro de las posibilidades, dentro de sus cálculos.
El ser humano se agobia psicológica, física y emocionalmente al realizar tareas repetitivas, llegando a cometer «errores» que se pueden disminuir significativamente por medio del uso de las tecnologías, reduciendo el paradigma de trabajo humano para la obtención de recursos. Un punto para estudiar y entender las matemáticas es no quedarse frustrado porque una máquina lo puede resolver y el usuario no: el objetivo es avanzar y mejorar.
Cuando se está abordando un tema se debe pasar por un proceso para entender de manera profunda los conceptos y las técnicas para el análisis y la resolución de problemas, desarrollando la lógica y una cantidad de destrezas mentales. Este es el proceso usado que permite llegar al entendimiento. Luego, se puede pasar a herramientas configurables que permitan facilitar el trabajo para poder analizar el comportamiento de sistemas complejos más rápidamente y con una mayor perspectiva, comprendiendo y analizando lo que sucede a profundidad recurriendo al conocimiento y las destrezas adquiridas.
Albert Einstein tardó más de ocho años en dimensionar su teoría de la relatividad general, escribiendo y analizando fórmulas una y otra vez, utilizando, además, lápiz y papel. Sólo como ejemplo, si Einstein hubiera contado con un computador seguro que hubiera tardado muchísimo menos. Él era físico puro, no matemático puro (estos últimos por lo general son los que crean las fórmulas, las ecuaciones o las formas de describir el comportamiento de sistemas físicos por medio de modelos matemáticos), sin embargo, logró por si mismo completar la relatividad general; un logro admirable. El ingeniero normalmente no sólo conoce acerca de área pura, sino que debe manejar ciertos conocimientos y habilidades en matemática, física, lógica y variedad de ciencias que combinadas crean la ingeniería en su campo, en algunos casos han creado también la matemática, pero ese no es el objetivo de la ingeniería como tal.
Los ingenieros que entienden esto y están preparados, siempre usaran las herramientas a su alcance y a su favor: ser ingeniero puede significar ser bueno en matemáticas, pero no necesariamente ser bueno en matemáticas implica realizar cálculos mentales rápidos (siempre pueden utilizar papel y lápiz). La resolución de ecuaciones matemáticas, a mano, por medio de algoritmos, desarrolla muchas habilidades cognitivas (no sólo cálculo mental), sino también la lógica, y es ese uno de los factores que impulsan el estudio de esta ciencia en la sociedad, por eso es tan importante entender la matemática a profundidad, analizarla mentalmente y estudiarla «a mano».
La matemática es una ciencia que partiendo de axiomas y acompañadas de un razonamiento lógico esta enfocada en entregar métodos con los cuales se siguen procedimientos o pasos que sirven como herramientas para analizar y resolver ecuaciones o problemas numéricos. Entonces, la matemática entrega los pasos para solucionar una ecuación y llegar a un resultado, y se deben seguir esos pasos cada vez que se quiera dar solución a una ecuación similar. Muchas personas pueden en verdad hacer cálculos rápidos, otras en realidad tienen una muy buena memoria para relacionar los números, y cuando hacen una operación, su cerebro solo busca la ubicación en memoria de los números en relación al operador sin realizar lo pasos matemáticos. Todos son capaces de hacer esto ultimo, pero algunos alcanzan niveles extraordinarios.
La calculadora responde rápidamente y deja pasar una respuesta o salida según una selección y operandos de entrada, pero NO hace una operación más que la de abrir o cerrar circuitos, sin tener conciencia de la respuesta, por tanto solo tiene "buena memoria" (ya todo lo tiene pre-grabado internamente cumpliendo con una configuración pre-establecida). Una maquina electrónica NO es inteligente en el estricto sentido de la palabra y ninguna tecnología electrónica lo es, incluyendo por supuesto los dispositivos móviles y tecnologías a las que últimamente e inapropiadamente les sigue el término inteligente por una posible e inadecuada traducción de la palabra smart desde el idioma inglés al español, generando confusión. Este vocablo solo es un apelativo de marketing para estos dispositivos, y por lo tanto, un intento erróneo de describir a la sociedad la funcionalidad que tiene una «máquina electrónica», al no poder encontrar una palabra que al menos en español sea al mismo tiempo adecuada y comercial para los propósitos de mercado; por supuesto, las máquinas solo reflexionan, razonan y tienen la real capacidad de cambiar en las producciones cinematográficas de ciencia ficción.
La calculadora no analiza el problema, no es capaz de reflexionar, aprender y evolucionar, no explica qué se debe hacer, cuál o cuáles operaciones se deben realizar o cuál ley o ecuación se debe emplear según el problema para obtener un resultado correcto, no, sólo agiliza el proceso de operación siguiendo instrucciones. Además, y aunque puede llegar a bloquearse, esta lista para trabajar todo el día de manera repetitiva sin cansarse mental y/o físicamente, lo que el ser humano NO podría hacer aunque quisiera, ya que NO todo el tiempo esta en óptimas condiciones mentales y físicas, y sumemos a eso emocionales, porque somos precisamente «máquinas biológicas» y es maravilloso que, por tanto, las máquinas tecnológicas creadas por el mismo hombre nos releven en ciertas tareas.
La electrónica se puede programar para tomar decisiones y evolucionar, pero dichas decisiones y evoluciones son sólo aparentes, establecidas, por supuesto, por unas variables de entrada, y procesos (decisiones y/o evoluciones) que están condicionados y restringidos en una configuración interna, que realmente, la electrónica, no puede modificar por si misma: la verdadera inteligencia artificial sólo será una realidad el día que un sistema pueda confrontar una situación que el propio diseñador no contempló dentro de las posibilidades, dentro de sus cálculos.
El ser humano se agobia psicológica, física y emocionalmente al realizar tareas repetitivas, llegando a cometer «errores» que se pueden disminuir significativamente por medio del uso de las tecnologías, reduciendo el paradigma de trabajo humano para la obtención de recursos. Un punto para estudiar y entender las matemáticas es no quedarse frustrado porque una máquina lo puede resolver y el usuario no: el objetivo es avanzar y mejorar.
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